Bien, bien, bien. Yo estaba así bien felizote y despreocupado confiado en que a mi genial Xbox360 le quedaba todavía buen tiempo de garantía por parte de Microsoft; que se me descomponga que se me descomponga, que al fin tiene garantía, los defectos de fábrica se la comen, a webolin. Pero nel, la cruda verdad es bien cruda, me acabo de enterar que esta máquina dadora de felicidad tiene una garantía vencida hace ya aproximadamente un año. Ya ni modo, comercio clandestino de fayuca en caso de alguna descompostura ¡allá te voy!

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El jueves pasado aconteció apenas mi acto académico por la terminada de mi carrera juar juar, me siento tan graduado como un vaso de precipitado. Ya por fin tengo el mío título en mi poder. En teoría, con este pedazo de papel acartonado debería ser capaz de conseguir cualquier puesto de trabajo en cualquier empresa de cualquier giro. Cuidate Bill Gates, que ahí te va tu pachucote, tu puesto en tu empresa ahora ya no es seguro (muajaja). Mi kí aumenta como si estuviera viendo directamente al cielo en una noche de luna llena teniendo una cola cool de saiyan.

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Bueno bueno, lo anterior únicamente aplicaría en un sueño guajiro, sé que sería muy difícil que eso ocurriera en la vida real, a menos que nos encontraramos en Tierra 3.1416, uno de los tantos mundos paralelos de DC comics. Y hablando de sueños guajiros, había un sketch de Adal Ramones en Otro Rollo sobre un sueño guajiro. Recuerdo que estaba bien botana, era sobre el transporte público en la ciudad de México. Fue una de las muchas cosas graciosas que se hicieron en Otro Rollo; por ahí se rumoreaba que iba a volver a estar ese programa al aire en este año, pero quién sabe qué pasa con eso, como sea, de todos modos yo ya ni televisión veo así que no me preocupo mucho (Vueeeelve Aaaadal, snif ._.).
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Hubo un episodio de Dragon Ball muy gracioso y épico en el que Gokú y Piccolo tomaban unas clases de manejo, ja-ja-ja, que botana estuvo, me acuerdo que los dos estaban muy bestias para manejar, hasta se parecen a mi. Yo únicamente conduzco carro automático. Mis papás nomás me prestan sus carros para que los lave ¬¬. Aprendí a medio manejar jugando Mario Kart: botón A aceleras, botón B frenas, el Stick controla la dirección del vehículo. Es exactamente lo mismo en los carros automáticos; sólo hay que cambiar los botones A y B por los pedales izquierdo y derecho y el Stick por el volante, y ¡listo! ya tenemos a un conductor designado para las ebrioreuniones de esas tan poco comunes entre la banda.

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Mario kart: Double Dash era la onda, yo era fregón en ese juego. Solamente un primo y en veces mi hermano me podían ganar. Es del tiempo en que yo tenía Gamecube, antes de que alguna zorra en forma de malandro se metiera a mi casa a adueñarse de dos de mis en aquel entonces cosas más preciadas: mi cubo y una laptop. El Smash Bros Melee también me agradaba, siempre creí que era bueno hasta que en alguna ocasión me metí a un minitorneo organizado por los TGS, o los HSIENS, no recuerdo, unos gamers de Guadalajara bastantes buenos. En ese torneo quedé como en el lugar 20... de como 21-22 participantes. Pff nivel pal perro.

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La primera vez que ví a Gokú transformarse en Supersaiyan fue una experiencia bastante orgasmeante, tal evento aconteció en Namekuseí, planeta natal de Piccolo y de Dende y de Kamisama. El espectador en primera fila fue Freezer, se la peló el mai por andarse pasando de lanza y matando a mucha gente inocente, como al papá de Gokú: Bardock, y al papá de Vegeta: papá Vegeta (que si se dan cuenta, Bardock es igualito a Gokú sólo que con una cicatriz y una bandana, y papá Vegeta es igualito a Vegeta, sólo que papá Vegeta tiene barba de candado, y Vegeta no. Akira Toriyama, ¡soy tú fans!) Ah bueno, como iba comentando, ese Freezer está muy tonto. Gokú tardó bastantes capítulos en que se transformaba en Supersaiyan y en que no; nomás nos la hacía de suspenso el muy canijo. Luego se transformó y lo conocimos en su faceta de rubio ojoazul; yeah así se veía extremadamente cool. Poco después "murió" el bestia porque se quedó atrapado en el ya casi explotante planeta Namekuseí.
Más tarde, algunas temporadas después, eso de la transformación se hizo común y corriente, parecía que en cualquier momento cualquier personaje podía tirarse un gas y de repente ¡puff! ya estaba transformado en Supersaiyan.
Un lector pregunta: Yo creí que Gokú nació sabiendo transformarse en Supersaiyan. He entrado en una etapa de confusión, ayudame por favor.
Yo respondo: No, no, no. Estás muy pero muy mal, todos los fanses sabemos que Gokú inició siendo un simple mocoso inverbe que no sabía que las niñas no cuentan con un pilín. Años y años de entrenamiento (y años y años de ver los capítulos repetidos de la serie Dragon Ball en el canal 5 (a secas, sin ningún complemento como Z, GT, o AF)) lo hicieron perfeccionar esa transformación; también hubo un catalizador que le dió así como que el empuje necesario para transformarse, pero he de admitir que no recuerdo lo que fue. La muerte de alguien cercano me parece recordar. Ahora sí, vete a ver tu Ben 10 y tu Atrevete a soñar con patito. Sáquese de aquí.